Ven, ven conmigo

ven conmigo
Ven, ven conmigo

No hay ausencia, ni distancia

que resistan al mágico

roce impaciente de un ven,

ven conmigo…

 

Abrázame este frío,

que se me está quemando el alma sin tu compañía.

Deshazte de la piel que sobra.

Atrápame los sueños entre tus piernas,

tan dentro que muera el aire

en su dulce tormento.

Sostenme hasta que se diluya la noche

entre tus caderas.

 

Ven, hazme gemir los relatos

que brotan en mi interior,

hablan de voces dulces,

saladas por dentro,

cuando las muerdes estallan como olas del mar.

 

 

Sé tú el recuerdo que invade mis noches,

la nostalgia que late entre mis dedos.

 

Ven

Erotízame

Erízame

Elévame

Navégame.

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