Entre la Espuma

Siempre el mismo ritual da comienzo
a mi tibio baile entre la espuma
Bajo la persiana, mientras corre el agua,
añado un gel de miel y unas gotas de aceite de limón,
Prendo sólo una vela que directamente incide en mis ojos
encendiéndolos de fuego,
mi piel se torna suave
 y mi mirada en el espejo confirma
 que mi cuerpo grita por saciarse entre la espuma.
Pongo música y una varilla de incienso con olor a mar.

Y me sumerjo entre la espuma,
 poco a poco, 
sintiendo la piel suave de mi vientre,
todos mis sentidos se ralentizan,
la música, el olor entre la espuma, la luz,
y tu imagen viene a mi mente,
siento el agua más caliente entre mis piernas al recordarte
Me arqueo hacía atrás para sumergir mi  largo cabello
entre la espuma
Doblo mis rodillas para hacerlo flotar
y siento mi cuerpo apetecible,
siento tus besos, tus miradas, tus caricias,
tus penetraciones, 
evocadas entre la espuma.
Mi piel se estremece,
adoro esa sensación,
es como estar contigo.

Añoro tanto el recuerdo de nuestro último encuentro
que mi cuerpo quema de puro deseo,
 entre la espuma.

Pienso en qué te gustaría hacerme,

y miro la ducha con curiosidad,
la abro y coloco entre mis piernas,
muerdo con fuerza mis labios,
al ser tan intenso el roce del agua
justo en el punto exacto del placer.
Separo las piernas al instante,
ha sido tan directo que escapa un grito de mi garganta
soltando la ducha y agarrándome al asa
entre la espuma
porque me ahogo de gozo entre espasmos.
Continúo, y es como tu boca cuando me toma para saciarse,
me asusta la intensidad de mi deseo,
mi cuerpo se sacude entre convulsiones casi contínuas,
como si se sucedieran dulces orgasmos encadenados.
Me contraigo tanto que llego casi al grifo
para cerrarlo y quedarme casi exhausta,
 entre la espuma.
La sensación es tan intensa que dudo en continuar,
quedarme así, suave, estremecida, sin un gran final,
entre la espuma.
Entonces cojo tu cabeza y la hundo entre mis piernas
tu lengua apunta directa y plenamente en mí,
y exploto ahogándome entre la espuma,
soltando tu cabeza,
revolviéndome,
retorciéndome,
volviendo a la realidad con el ruido de la manguera
golpeando la bañera
entre la espuma.
Y me siento como la diosa que posees entre las sábanas,
sensual, llena, libre, 
entre escalofríos y feliz me sumerjo más
entre la espuma,
porque ahora sé qué es poseerme a mí.

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