La Encerrona +18

Llevaba dos años con mi pareja, ese verano habíamos decidido irnos unos días a Ibiza para recuperar el romanticismo en nuestra relación. Lo estábamos pasando bien, playa, cenas y algo de sexo mejorado por el relax, pero nada del otro mundo. Era viernes, cuando mi pareja recibe una llamada de su mejor amigo Alex que quería apuntarse a las vacaciones.

Cuando Paco me cuenta que va a venir su mejor amigo, siento un calor enorme. Alex, moreno, ojos verdes, no sé qué tiene, pero secretamente me fascina. Mi cabeza empieza a maquinar…
Nos fuimos los tres de cena, yo iba bien arreglada porque en verano me gusta lucirme y más aquella noche que me había propuesto seducir a Alex.
baile

Paco suele beber mucho, hasta hacerse insoportable, cenamos y nos fuimos a bailar. Todo muy normal, menos las miradas y algunos bailes en los que iba provocando a Alex.

Era ya tarde cuando acabamos tirados en las tumbonas de casa mirando al mar. Mi corazón latía de excitación por Alex, decidida a que no escapase.

Era el momento y comencé a sacar el tema del sexo y las fantasías de los hombres. Yo ya sabía que a los dos le iban lo mismo, un hombre y dos mujeres. Me reí y proteste

– Chicos, entonces aquí uno va a tener que hacer de mujer.

Me acerqué a mi pareja y le besé, metiéndole la lengua húmeda muy dentro y le lamí los labios. Coloqué mi mano en su entrepierna y le acaricié suavemente .Alex miraba y yo le miraba. Me acerqué al oído de Paco y le propuse montárnoslo los tres. Era fácil de calentar así que accedió.

Me puse de pie y deje caer mi vestido. Me quedé en tanga y sujetador, me fui acercando a Alex, que miraba extasiado y cuando yo le iba a besar se adelantó, agarró mi cabeza y chupó mi lengua, mordió mis labios y un gemido escapó de mi garganta. Llevo años deseándote Ángela.
besos

Deslizó sus manos por mis pechos y, sentado, sujetó mis glúteos por detrás,acercándome para besar mi barriga. Se me acercó Pablo pegándose a mi espalda, lo había olvidado. Comenzó a deslizar su miembro entre mis glúteos, frotando el pubis desde atrás.

Me acerqué a Alex y le dije:

-Soy tuya, espera que acabe con él.

Me di la vuelta y comencé a besar a Paco. Yo suelo mandar en él, lo empujé a la tumbona y empecé a cabalgarlo con rapidez.
montar
– Más despacio, decía.

Pero yo quería acabar cuanto antes con él. Coloqué las manos detrás de mi cabeza, mientras lo montaba sentada. Mis pechos bailaban. Yo no apartaba mis ojos de Alex, Alex me miraba y Paco miraba mis pechos. Tardó poco en explotar y quedarse dormido.
Ya le tenía para mí, pero, para sorpresa mía, la cara de Alex era distinta, sus ojos brillaban de manera perversa; se acercó a mí, retrocedí un poco. Me sujetó de la cabeza soltó mi pelo que calló en bucle sobre mi espalda.

Acto seguido, comenzó a besar y morder mi cuello… era brutal. Su cuerpo, su boca y sus manos eran una encerrona.

– ¿Te crees que me vas a manejar como a Paco? Dijo Alex, y sin darme cuenta cruzó mis manos a mi espalda y me las ató con un fular. “Separa las piernas ordenó” y, ahí de pie, se arrodilló y comenzó a torturar mi sexo con su lengua. “Dios cómo entraba”, temblaba.

oral

– No te muevas. Quieta.- Tenía sujetas mis piernas entre sus fuertes manos controlando, mis sensaciones.

-Voy a hacer que te corras así,- me dijo,- y luego seguiremos. Vas a ser solo mía.

Me mareaba de tanto placer, dedos, lengua, sonidos húmedos, gemidos. Y sin poderme mover.

-Diosssss…- estallé en un fuerte orgasmo.

La noche no acabó ahí. Seguía latiendo mi cuerpo tras el orgasmo. Mi boca estaba abierta, me introdujo en ella dos dedos que habían estado en mi interior segundos antes. Mi cara fue de estupor,

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– Chúpalos- me ordenó. Quiero que pruebes lo rico que sabes y como fluyes para mí. Empecé a chuparlos y a envolverlos entre mis labios, los succionaba como una polla. Y pasaba mi lengua por la punta. Oí un leve gruñido. Poco a poco, Alex sacó sus dedos para besarme como un loco.
Jugué con su legua fuera de la boca y empecé a chuparla igual que a sus dedos. De un fuerte tirón me arrodilló y no hizo falta orden. Su polla quedó dispuesta a la altura de mis labios. Empecé por la punta, lengua en círculos suaves sobre su suave glande, pero con fuerza me empujó la cabeza hacía todo el fondo, llenando mi boca, tiraba de mi pelo con fuerza….. mmm, me gustaba.

Alex gruñía,ggrrr, la notaba cada vez mas dura.

– Sé que no eres de las que te tragas el semen, pero hoy lo vas a hacer, no quiero que quede nada fuera de ti.- Me dijo con voz muy grave y casi hipnótica.
Asentí, eso le excito más y como un volcán se derramó en mi boca.

 Después de su orgasmo, Alex me soltó las manos y me llevó a la cama. Me arrojó sobre ella como una muñeca de trapo.

– El juego sigue, preciosa, voy a hacer contigo todo lo que siempre he deseado.

Sus palabras las sentía como fuego entre las piernas. Cogió mis manos y las ató a los barrotes y con mi fular me tapó los ojos. Oí como se alejaba y trajinaba en la cocina. Lo oí acercarse y de pronto noté frío en un pezón, se puso duro de inmediato. Gemí y tras el frío una boca caliente lo envolvió y lo succionaba.

Doblé las rodillas, cerrando las piernas ,pues todo lo sentía abrasándome. Lo mismo en el otro pezón, frío y calor, mi cuerpo se arqueaba.

– Derrites todo cielo, eres fuego, dijo.
Deslizó el hielo por mi barriga y se entretuvo un rato recorriendo las curvas de mi cuerpo.Mmm… quería sentir a Alex dentro lo quería ya. No veía nada, el fular me lo impedía, así que no me percaté de que se había colocado de rodillas en la cama,y abriendo mis piernas comenzó a pasar su miembro entre mis labios sin penetrarme, yo hacia esfuerzos para que entrara, levantando mi pelvis, buscándole…pero estaba atada. Qué tortura!!

Solo podía retorcerme y elevar mis caderas.Seguía así mientras la bañaba con mi humedad y sus manos moldeaban mis pechos.Con besos, con pellizcos, con succiones. Creo que yo solo gemía o rogaba que por favor, me tomara ya.
Con la polla todavía poco erecta siguió humedeciéndola con mis fluidos, con su glande rozaba mi clítoris y luego los labios, de pronto, sus manos, golpearon dos veces fuerte mi sexo, grité, no lo esperaba, dolor, excitación, no lo sé.Pero su polla se puso dura rápidamente.

Dobló mis piernas hacia mi cabeza exponiéndole todo mi interior a la vista. Comenzó a lamer mi culo; iba a protestar cuando su lengua me hizo jadear y sus manos se introducían en mi húmedo coño… guau sus dedos bañados en mí y su lengua se adentraba rítmicamente llevándome a otro orgasmo salvaje. Todo era humedad…
Mis brazos atados, mi cabeza yacía como una muñeca de trapo agotada por el placer. Levantó mis piernas y lubricó su miembro con mi propia humedad.

-Date la vuelta quiero ver ese lindo culo que tanto me provoca, gatita. Lo quiero para mi.

Estaba tan agotada que solo pude notar como penetraba de golpe, acoplándose al momento y un gruñido seco que me excitó. Empezó a bombear lentamente apretando sus glúteos cada vez que entraba, miré su rostro y me excité al ver tanto deseo y grite de placer, me miró con fuego en los ojos y penetró mi coño. Le anime enloquecida, gritándole que se corriese.

Se introducía con fuerza hasta que un gemido salió de su garganta, echando la cabeza hacia atrás y llenándome toda. Cayó a mi lado abatido mientras soltaba mis ataduras.

La Encerrona Relato finalista en el Primer Concurso de Relatos Eróticos Falsaria

7 comentarios sobre “La Encerrona +18

  1. He disfrutado mucho tu relato. Me gusta tu estilo de recrear la historia, describiendo detalles que se pueden “ver”. Te haces sentir con fuerza.

  2. Enhorabuena, es un texto muy bueno, digno de ser finalista, aunque yo le hubiera dado el primer premio porque está muy expresado, es trepidante, y no deja de atraer al lector en todo momento. Ojalá yo hubiera vivido algo así, porque es muy excitante, y parece tan real… Gracias por compartir algo tan intenso. Besos.

  3. Eres genial, dominas la narrativa como la mejor escritora en la materia. El post te lo has currado bien, muy bien…ya solo falta que me invites a tu próxima fiesta. Llevaría unas botellas de champagne francés.

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