Lecturas nocturnas

Escrito el 4 de junio de 2013
Me costó dormir porque me quedé disfrutando de esa humedad que habían provocado en mí esas letras tuyas..
Todavía noto esa sensación que dejó mi lectura, de ayer, entre mis piernas.
Es excitante quedarse con esa sensación tan intensa sin tener que llegar al final…
Sentí cómo me tenías atada y con los ojos vendados, y tu voz,- oh tu voz-,
imaginarla pidiendo cosas, me hace estremecer.
Eriza toda mi piel, me siento una gatita leyéndote.
Pude sentir tu olor a perfume al acercarte y besarme por el cuello y mi cuerpo tensarse. 
Tus ojos mirando mi cuerpo desnudo y atado, solo para tí.
Recorriendo con tus manos mi piel hasta desatar mis piernas, mientras noto como me humedezco, 
mis piernas no solo se abren cuando quiero que toques mi centro, sino que adelanto las caderas. 
Tu conocimiento experto en saber donde hay que tocar y tus dedos introducidos en mi sexo , es súmamente excitante. 
Gemir para ti, agradecida a tus caricias.
Pedir que me desates y, ya loca por tus caricias, abalanzarme sobre ti;
y que me penetres con ganas mientras clavo mis uñas en ti, 
embestidas, 
caderas que chocan,
gemidos y mas gemidos. 
Locura en éxtasis de dos cuerpos hambrientos, muy hambrientos el uno por el otro. 
Haciendo el amor en todas las formas que podamos imaginar.
¡¡¡Placer intenso que explota en éxtasis!!!

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