Tres años cumplidos

Un recordatorio en mi correo que llega sin espera y sin haberlo llamado me avisa que llevo tres años cumplidos: luminosos, oscuros, serpenteántes, divertidos, fugaces, pasionales, sencillos, confusos, en este mundo de compartir historias añejas a día de hoy.

Con un triste sabor amargo me acerco al teclado a agradecer a los que me fueron dando alas y esperanzas, y es que para algunos tres años no son nada, para otros, sin embargo, cada día durante tres desoladores largos años son un recuerdo constante de desesperada lucha contra el tiempo.

No cumplo años, cumplo tres vidas enteras en las que he muerto y resucitado tantas veces como las que me han matado. No sé si aún queda alma en estas pequeñas manos que ya ni intentan compartir pues a qué clase de sirena le daría miedo bucear en su propio interior. Tan extraño ese poder de presionar un caracter y que se desangre la herida hasta desaparecer…

Por nada y por todo me atrevo a acuñar el hashtag, dormido entre almohadillas, del #Neodrama, irreal como la vida misma en la que habita la mayor parte de esta incivilizada civilización, inundada de curriculum vitae más muertos que vivos, llenos de cúanto has dicho qué has hecho, tan carentes de lo que realmente somos.

Los años me recuerdan que era una privilegiada acostumbrada a soportar mi propio dolor y a remendar heridas ajenas, almas oscuras pintadas en sonrisas, siempre abrazando abrazos partidos. Tal vez, cuando termine de zurcir otros corazones vuelva a escribir.
Gracias a las imágenes cruzadas, a las palabras amables, a los gestos nobles, a la riqueza de la generosidad, al cariño del roce de una sonrisa, a la música que hilvana almas y sobretodo a esas grandes personas luchadoras que andan tras una pantalla abriendo vanos para el mundo.
Os dejo el enlace al primer relato que escribí, hace ya muchas vidas…

http://www.imageneshabladas.com/2013/01/la-habitacion-oscura.html

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